Mostrando entradas con la etiqueta eternidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta eternidad. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de enero de 2013

No sé para que soy bueno



No sé para que soy bueno, bueno, bueno,
todos quieren que uno sea bueno. De lo contrario eres un bueno para nada.

A veces observo lo que me rodea y pienso que soy bueno para observar, contemplar,
y en seguida un coche casi me atropella, alguien me silba o ya se me hizo tarde para la escuela.

Cuando camino por la catedral, o veo el suelo o veo el cielo, pero no puedo mirar el plano humano,
no me gusta mucho eso de tratar a las demás personas y aunque no soy malo socializando, hasta cierto punto me incomoda.

No soy bueno más que para quejarme, y un conocido me dijo que en el DIF podría hacer carrera,
que hay todo un departamento para gente a la que le gusta quejarse y pagan por quejarse de los aquejes de las demás personas.

No sé para que soy bueno, pero me gusta bailar, sonreír y ver el cielo,
pero no practico ninguna de las tres cosas a nivel profesional, porque para ser profesional hay que ser bueno en eso y mi risa no es muy agradable, bailo bien pero hasta ahí y no entiendo mucho la física como para ser astrónomo o algo parecido.

miércoles, 27 de junio de 2012

WIRIKUTA NO SE VENDE .. ¡SE AMA Y SE DEFIENDE!


Música de Abyayala



Cuando escucho tambores,
cuando escucho guitarras,
cuando escucho sonajas,
cuando escucho arpas y birimbaos,
cuando escucho la música de mi continente en especial.

cuando se diluyen las voces de pájaros y mariposas en el viento,
cuando se pierden los re quintos del agua de los ríos chocando en las rocas,
cuando se unifican los estruendos de las cascadas que caen, en un bello fondo omni sonoro.
Cuando pasan por mis oídos tan magníficos sonidos.

Cuando me acarician el cuerpo, cuando me relajan, cuando me dejan tranquilo o intranquilo,
¿Cómo quitarme del alma lo que me dejaron ellos?
Cuando lo que se canta sabe a lucha, sabe a selva, sabe a desierto, sabe a costa, sabe a montaña, sabe a mina, sabe a guerrilla, sabe a piel morena y mestiza.
Cuando escucho la música de mi continente en especial.

Cuando se elevan plegarias santas musicales, 
a mi madre tierra,
a mi padre cielo,
a mis hermanos plantas y animales,
cuando se dicen las cosas en español, o en aymará, o en quiché, o en rararumi,
cuando se dicen en lengua verdadera, y los vocablos suenan sagrados.

Cuando llega a lo hondo de mi pecho la sinfonía,
cuando me hundo en llanto de tristeza y alegría, de conciencia y eternidad,
cuando los timbales retumban, en una salsa o una cumbia,
cuando las semillas suenan,
cuando la madera habla,
cuando hay sones de marimba.

Cuando se sabe
a ritual,
a magia,
a sabiduría,
a cotidianidad.

Ocarinas de barro, teponaztli de madera, quena y pinkullo de carrizos, corazones que hablan de viento, fuego, tierra y agua.
Atecocolli, señor de los caracoles ,
Huilacapitztli, cántaros y jarros que hacen el sonido.

Cuando escucho la música de mi continente en especial,
sueño, disfruto, entiendo, río, siento,
pues es la música de mis padres y abuelos,
es la música de mi historia, de mi casa,
es mi música la de corazón de Abyayala.

martes, 21 de febrero de 2012

ETERNIDAD!




















Eternidad es el tiempo que paso en las 4 paredes
Eternidad es el ancho de mi cuerpo sobre la cama
Eternidad es la bulla constante de la calle
Eternidad es todo aquello que es eterno.

domingo, 2 de mayo de 2010

EL FIN DEL MUNDO



El mundo se comparará como en una película
De George Lucas entre algo sobrio y algo pasado
Cuando nuestras voces se callen bajo el lamento del tiempo
Cuando las cenizas de los volcanes y el agua de los mares
Cubra de tranquilidad la tierra.
Entonces será la era de los justos, de los consientes,
De los enigmas no resueltos, acabará la era humana,
Comienza el exterminio peculiar escenificado por Tom Cruise
Las sonajas del musical del fin del mundo,
Infieren en que no nos daremos cuenta de cuando este nos aceche
Quiero vivir los últimos días de mi mundo,
Quiero subir al árbol más alto de la colina a observar el horizonte agitado.
Morir de día, pero vivir en la noche de la penumbra bochornosa,
Probar la suerte de mi raza, salir corriendo como en la película de King Kong
Recorrer Manhattan en 5 minutos de vídeo mientras titubeo al paso feroz de la bestia.
Me gustaría volver a ser un monito con el rabo largo y fuerte,
Pescar en la selva con aguas cafés tascalate,
Utilizar una computadora de escritorio como escritorio,
Volar entre las agujas plateadas y doradas de mi madre,
Anhelar una vida de ensueño,
Morir bajo el grito de Wonderland y el sombrerero,
Parar las injusticias mundanas con un látigo polar,
Saciar mi sed de aguardiente de caña,
Fumar marihuana en una pipa verde plástico,
Solucionar la vida de los demás y ser héroe nacional,
Lo olvidaba el fin del mundo,
Pronto se quemaran o mojaran mis apuntes y nadie ni yo mismo
Los recordaré, pero el destino es bueno con los buenos,
Así que avíseme el que sea bueno para cambiar de autor,
Enfrentaré la realidad, sin temer, deteniendo el tiempo,
Así que cuando alguien encuentre esa famosa máquina plateada,
Ayúdeme que bien se lo voy a pagar,
Para regresar a niño, para disfrutar a mis padres,
Amigos y hermanas, volar entre las agujas plateadas y doradas de mi madre,
Y volver a soñar con hadas y piratas.